
ntes de que se pueda determinar lo que está mal en relación con un estado de ser, se debería tener alguna idea de lo que el estado ideal de ser podría ser. En otras palabras, antes de que se pueda reparar, por ejemplo, una radio, se debe tener cierto conocimiento de las funciones que una radio debería desempeñar y de lo bien que podría sonar cuando está en buen estado.
¿Cuál es el estado ideal de ser para el hombre? Esto se debería haber preguntado hace algunos milenios. ¿En qué estado de ánimo prospera mejor? ¿Qué es un hombre sano? ¿Qué es un hombre feliz? ¿Cuáles son las metas del hombre? ¿En qué estado de ánimo y corporal vive más el hombre y tiene más éxito? ¿Qué quiere hacer el hombre? ¿Qué está tratando de hacer? ¿Qué es el hombre?
Antes de que alguien pudiera atreverse a proponer las teorías de la libido, las lobotomías prefrontales y los cristales curativos mágicos, se debería haber tenido alguna idea de la meta de los esfuerzos del hombre.