El siguiente punto en lo relativo al estado ideal de ser es sé; al que se contrapone no sé. Las dudas, las preocupaciones, los esfuerzos agotadores del estudio son, todos ellos, simplemente gradientes entre sé y no sé. ¿Qué hombre no se estremece un poco al enfrentarse a lo desconocido?
El siguiente punto del ideal es sereno. Este cae, y en el peldaño más bajo, tras haber descendido pasando por júbilo, entusiasmo, alegría, antagonismo, enojo, miedo, pesar y apatía, se encuentra muerte.
La confianza es el punto ideal de la escala de confianza-desconfianza. Lo más desconfiado que se puede llegar a estar es, una vez más, muerto.
El punto ideal de longevidad sería siempre estar en un cuerpo perfecto. La parte más baja de esa escala sería otra vez muerte.
La responsabilidad total sería un ideal, al que se contrapone la no responsabilidad como un estado indeseable.
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